Cosejos Dietéticos en Personas Mayores


INTRODUCCIÓN

consejos_dieteticos_personas_mayoresDurante las etapas más avanzadas de la edad adulta nuestro organismo desarrolla una serie de cambios fisiológicos que, en consecuencia, provocan un cambio en las necesidades de energía, agua y nutrientes.

Para satisfacer los nuevos requerimientos, aparte del seguimientos de hábitos saludables, es necesario, por lo general, establecer un plan dietético apropiado a las necesidades y posibilidades particulares.

En este artículo entramos en profundidad en las bases de la nutrición para esclarecer los requerimientos y las formas más adecuadas de alcanzarlos por medio del planteamiento dietético.

ÍNDICE GENERAL:

REQUERIMIENTOS NUTRICIONALES EN PERSONAS MAYORES

Con el objetivo de enlentecer al máximo los procesos degenerativos y alcanzar un mayor grado de salud y bienestar, se han establecido las necesidades de agua y energía, nutrientes energéticos, vitaminas y minerales para las personas mayores, siendo estas directrices las bases óptimas para el desarrollo de todo tratamiento nutricional. Veámoslas:

 

1.- AGUA Y ENERGÍA

Comenzando con las necesidades de energía, éstas disminuyen durante la madurez y continúan reduciéndose durante esta etapa de la vida, debido, en gran medida, al descenso en la regeneración celular.

aguaPara la población española se recomienda, en personas mayores de 60 años, una ingesta media de entre 1800 Kcal (en mujeres) y 2400 (en varones), si bien estas recomendaciones varían según la actividad física realizada y otros factores, como la presencia de enfermedades que impliquen un aumento en los requerimientos, el grado de obesidad, posible malnutrición, etc.

En cuanto al agua, es común, por diferentes causas, el descenso de su consumo en personas mayores, por lo que se debe hacer hincapié a este respecto.

Un consumo de entre litro y medio y dos litros de agua sería lo conveniente, si bien, del mismo modo, su consumo estaría recomendado principalmente fuera de las comidas más importantes del día, con el objeto de no enlentecer la digestión.

 

2.- HIDRATOS DE CARBONO

Los hidratos de carbono son nutrientes energéticos que podemos encontrar en los cereales, las legumbres, frutas y verduras, principalmente.

Serán la fuente principal de energía (entre el 45 y el 65% de la energía total ingerida, consumiéndose entre los 100 y los 130g/día), preferiblemente tomadas en sus formas complejas (cereales integrales, frutas con la piel, etc.).

 

3.- PROTEÍNAS

En lo relativo a las proteínas, macronutriente con funciones principalmente estructurales implicado en el mantenimiento muscular, se recomienda un consumo de entre 0’8 y 1g/kg de peso/día, suponiendo entre el 10 y el 35% de la energía total ingerida (lo que implicaría un consumo neto de entre, aproximadamente, 60 y 90g/día).

El origen principal de estas proteínas será, preferiblemente, el de fuentes vegetales, si bien será conveniente combinarlas adecuadamente para que no haya carencia en aminoácidos esenciales.

Por supuesto, en casos de alteraciones hepáticas o renales, su consumo deberá restringirse según las capacidades metabólicas de estos órganos.

 

4.- LÍPIDOS O GRASAS

lipidos_grasas_aceite_olivaTercero y último de los nutrientes energéticos, las grasas son nutrientes necesarios para el mantenimiento de los tejidos, para el correcto desarrollo de diferentes funciones hormonales, o como fuente de energía, si bien su consumo debe ser adecuadamente establecido.

Se recomienda un consumo de entre el 30 y el 35% de la energía total ingerida, no superando la ingesta de ácidos grasos saturados el 10% de la energía total.
El consumo de ácidos grasos ω-3 alcanzará preferiblemente los 1’6g/día, siendo cantidades elevadas pero recomendables por sus muchos beneficios, como los relacionados con el sistema circulatorio.

En cuanto al colesterol, aunque parece ser que en la vejez más tardía deja de ser un factor de riesgo cardiovascular, mantener durante todas las etapas de la edad adulta un consumo bajo de alimentos grasos ricos en él en detrimento de un mayor consumo de ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados de origen vegetal sería bueno para mantener un mejor estado de salud.

 

5.- VITAMINAS

Dejando atrás los nutrientes energéticos, pasamos a centrarnos en las vitaminas, nutrientes importantísimos para la regulación del organismo y su conservación.

En personas mayores, de más de 50 años, suele presentarse carencia en ellas, no habiendo, por lo general, cambios en los requerimientos en relación con adultos de menor edad.

La principal salvedad se da en el caso de la vitamina D, cuyos requerimientos son mayores. Para la misma se ha comprobado los efectos beneficiosos de la suplementación, lo que implicaría, conjuntamente a una ingesta adecuada de calcio, un menor riesgo de fracturas óseas y una mejor preservación de la masa ósea. Es bueno comentar que una exposición diaria al sol de cara y manos, de aproximadamente diez minutos sin el uso de crema solar (evitando, por supuesto, las horas centrales del día), ayudará a una mayor producción y a un descenso en la necesidad de suplementos.

 

6.- MINERALES

Del mismo modo que ocurre con las vitaminas, se suelen dar, con cierta frecuencia, carencias en determinados minerales en personas adultas de más edad.

Los cambios en las recomendaciones en relación con personas menores de 50 años se dan, por una parte, en el calcio (importantísimo en el mantenimiento óseo, y cuyos requerimientos se ven aumentados hasta los 1200mg/día), en el magnesio (de 10 a 15mg/día) y en el hierro (en cuyo caso las necesidades disminuyen en mujeres, a causa del inicio de la menopausia, igualándose a las necesidades de los varones).

 

7.- FIBRA DIETÉTICA

fibra_dieteticaPor último, en lo relativo a la fibra dietética, las recomendaciones son de alrededor de unos 30g/día en varones y 21g/día en mujeres.

Su consumo, aparte de otros beneficios, favorecería los casos de estreñimiento, comunes a estas edades, consecuencia de una menor motilidad gástrica, el descenso en la actividad física y un menor consumo de agua.

Por supuesto, el consumo de fibra dietética debe realizarse conjuntamente a una buena hidratación, por lo que se debe nuevamente hacer hincapié en la necesidad de tomar las cantidades recomendadas de agua.

Para terminar, mencionar que es recomendable consumir tanta fibra soluble como insoluble, lo que proporcionará mejores beneficios para la salud gracias a sus propiedades como alimento funcional.

 

Y no olvides, por último, que puedes conseguir una alimentación sana y equilibrada para cualquier edad, pero  especialmente apropiada para personas mayores, con la dieta tradicional mediterranea y para personas mayores, ¡para que tú y los tuyos disfruteis de la buena alimentación a cualquier edad!

 

BASES BIBLIOGRÁFICAS Y LECTURAS RECOMENDADAS

– Gil Hernandez, A. Tratado de Nutrición, tomo III. Nutrición Humana en el Estado de Salud. Editorial Médica Panamericana. Mayo 2010.

 

Sergio Carmona Torres
Dietista-Nutricionista