Consejos Dietéticos en la Prevención Cardiovascular


INTRODUCCIÓN

enfermedad_cardiovascular_dietaLas enfermedades cardiovasculares son una de las principales causas de muerte en los paises desarrollados. Este hecho hace que sea necesaria la concienciación de la población y la aplicación de medidas que disminuyan el riesgo de que padezcamos un episodio cardiovascular, que en el peor de los casos podría causarnos la muerte o reducir drasticamente nuestra calidad de vida.

Como sabemos, una de las principales medidas en la prevención del riesgo cardiovascular es el seguimiento de una alimentación saludable y equilibrada, que evite o cumpla una serie de requisitos para reducir el riesgo cardiovascular.

En este artículo, nos metemos de lleno en los patrones recomendados por la ciencia de la nutrición para el seguimiento de una dieta saludable.

 

CONSEJOS DIETÉTICOS PARA EL TRATAMIENTO Y LA PREVENCIÓN DE ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES

Los consejos que aplicamos a la hora de reducir el risgo cardiovascular por medio de la alimentación van dirigidos tanto al control de los macronutrientes (hidratos de carbono, grasas y proteínas) como de los micronutrientes (vitaminas y minerales).

Aparte, existen recomendaciones en relación al alcohol, pues su consumo, del modo adecuado, puede ser un factor protector frente a la arterioesclerosis y la enfermedad cardiovascular.

Veámoslo:

 

1.- CONSUMO DE HIDRATOS DE CARBONO

enfermedad_cardiovascular_hidratos_carbonoLos hidratos de carbono, principalmente en sus formas complejas (pastas, cereales integrales, fruta, verduras y legumbres), deben suponer más de la mitad de la energía consumida, siendo una buena fuente de energía pero también de vitaminas, minerales y antioxidantes beneficiosos para el tratamiento, y cuya ingesta podría reducir los niveles de colesterol.

Estas formas de hidratos de carbono aportan fibra, siendo especialmente beneficiosa la fibra soluble, que deberá ser, al menos, de más de 10g de los 25-30g recomendados de fibra total.

Por supuesto, será conveniente evitar en lo posible los hidratos de carbono en forma de azúcares simples (dulces, bollería, batidos comerciales, etc.), cuya presencia en altas cantidades en la dieta (superiores al 10% de la energía total) favorecen el aumento de los niveles de triglicéridos en sangre, entre otros efectos adversos para el riesgo cardiovascular.

 

2.- CONSUMO DE GRASAS

A pesar de haber sido el centro de atención en la investigación en el estudio de la enfermedad cardiovascular, las grasas son un nutriente necesario para el organismo y no deberán excluirse de la dieta, si bien sí reducirse para acabar obteniendo de ellas un 25-30% de la energía total ingerida con la misma.

Para obtener los beneficios deseados, será en sus formas saturadas (canes grasas, vísceras, embutidos, lácteos, bollería, etc.) como las reduciremos en la ingesta , pues su consumo elevado aumenta los niveles de colesterol, haciendo lo propio con el riesgo cardiovascular.

enfermedad_cardiovascular_aceite_olivaPor su parte, favoreceremos el consumo de ácidos grasos monoinsaturados (como el oleico, presente en el aceite de oliva o los aguacates), pues presentan efectos beneficiosos sobre el perfil lipídico, aumentando el colesterol HDL (conocido como colesterol bueno) y disminuyen los niveles de colesterol LDL (malo) y de colesterol total.

Por otro lado, los ácidos grasos ω-6 reducen el colesterol total y el colesterol LDL, mientras que los ácidos grasos insaturados de la serie ω-3 reducen la concentración de triglicéridos y estabilizan las membranas celulares.  De ahí que el consumo de estos últimos sea muy recomendable en la prevención cvardiovascular.

Será bueno aclarar que las grasas monoinsaturadas o poliinsaturadas que son sometidas a procesos de hidrogenación (grasas trans, como las margarinas vegetales) pasan a aumentar el colesterol plasmático y a disminuir los niveles de colesterol HDL, siendo su consumo desaconsejable.

Por último, en cuanto al propio colesterol, molécula presente en los alimentos de origen animal, su consumo deberá restringirse en la dieta a menos de 300 mg/día, si bien parece ser más crucial equilibrar el aporte de las grasas consumidas.

Así, en conclusión, será recomendable tomar grasas insaturadas de origen vegetal y las procedentes del pescado, disminuyendo la ingesta de grasas saturadas de origen animal.

 

enfermedad_cardiovascular_legumbres3.- CONSUMO DE PROTEÍNAS

Las proteínas vegetales, presentes principalmente en legumbres -como los garbanzos, las lentejas o la soja-, y en menor medida en los cereales y otros alimentos vegetales, de forma indirecta favorecen la reducción de los niveles de colesterol, siendo aconsejables.

Aun así, el consumo de proteínas de origen animal (especialmente de pescado) no debe desaparecer de la dieta, siendo las carnes rojas las menos aconsejables por su mayor contenido en colesterol y grasas saturadas.

 

4.- VITAMINAS Y ANTIOXIDANTES EN LA DIETA

El consumo de frutas y verduras tiene un efecto beneficioso en la dieta por su presencia en vitaminas antioxidantes (A, C y E) y de fibra, entre otras sustancias positivas.

-Dentro de las vitaminas, la vitamina E parece ser la de mayores beneficios, si bien también son beneficiosas otras como la vitamina A y C (de forma directa) o la B6, B12 y el Ácido Fólico (de manera indirecta), si bien los beneficios del consumo de vitaminas sólo se han comprobado efectivos a nivel cardiovascular cuando están presentes en una matriz natural y no en forma de complejos vitamínicos, por lo que una vez más es necesario un cambio en la forma de la dieta, no bastando con tomar vitaminas y minerales en sus formas comerciales.

-Por su parte, diferentes antioxidantes, como los esteroles vegetales, los compuestos fenólicos o los flavonoides protegen frente al riesgo cardiovascular, ya sea evitando la oxidación de las LDL o disminuyendo sus niveles, directamente, entre otros beneficios.

 

5.- MINERALES EN LA DIETA

De acción más heterogénea que las vitaminas, el papel protector de los minerales tiene relación particularmente con los niveles de presión arterial.

enfermedad_cardiovascular_sal-La restricción de sodio, mineral presente en mayores cantidades en la sal común (principal fuente en la dieta europea), precocinados, embutidos, canes, huevos y lácteos, es una de las acciones más conocidas en la lucha contra la enfermedad cardiovascular, si bien algunos expertos sugieren que la restricción de sal se podría limitar a ser una recomendación secundaria a otras medidas dietéticas de mayor importancia (como el descenso de peso, el aumento del ejercicio físico y el seguimiento de una dieta cardiosaludable).

-Por su parte, el magnesio tiene propiedades hipotensoras, modulando la fuerza cardíaca y el depósito de colesterol en las arterias.

-Aparte, se conoce que el calcio, junto al potasio, también tiene efecto protector frente a la presión arterial elevada.

 

6.- CONSUMO DE ALCOHOL EN LA DIETA

Si bien un consumo elevado de alcohol tiene efectos perjudiciales para pacientes hipertensos (favoreciendo un incremento de los triglicéridos y de la presión arterial), cantidades moderadas en la forma de alcoholes de menor graduación (como la cerveza o especialmente el vino, rico también en antioxidantes), elevan los niveles de HDL (colesterol bueno) y modulan los procesos de coagulación y fibrinólisis, disminuyendo el riesgo cardiovascular.

Por ello, una o dos copas de vino sería la recomendación de alcohol diario para mujeres y hombres, respectivamente, siempre que no padezcan hipertrigliceridemia, caso en el que estaría desaconsejado (al saberse que el alcohol aumenta los niveles de triglicéridos en sangre).

 

5.- BASES BIBLIOGRÁFICAS Y LECTURAS RECOMENDADAS

– Gil Hernandez, A. Tratado de Nutrición, tomo IV. Nutrición Clínica. Editorial Médica Panamericana. Mayo 2010.

 

Sergio Carmona Torres
Dietista-Nutricionista