Ácido Úrico y Alimentación: Acidez Urinaria


INTRODUCCIÓN

acido_urico_acidezLa formación de cristales de ácido úrico en el riñón (litiasis úrica) es un trastorno relacionado con la acidez urinaria y los niveles altos de ácido úrico en sangre (hiperuricemia). Para el tratamiento de ésta y de la hiperuricemia es necesario saber qué cambios provoca en el organismo el consumo de determinados alimentos, a fin de ajustar un plan dietético adecuado en el abordaje de ambos trastornos.

Por ello, en este artículo vamos a conocer qué relación tiene la acidez urinaria con el ácido úrico, qué alimentos presentan acción acidificante o basificante, y la complejidad del abordaje dietético tanto en la litiasis úrica como en la hiperuricemia.

ÍNDICE GENERAL:

1.- ACCIÓN DE LOS ALIMENTOS EN EL pH URINARIO

Por medio de diferentes vías, el cuerpo humano presenta mecanismos de regulación de la acidez sanguínea. Estos mecanismos son necesarios para evitar posibles alteraciones por el consumo de diferentes sustancias -alimentos, medicamentos, etc.-. Y es que pequeñas modificaciones en el pH de la sangre -comprendido normalmente en valores de entre 7’35 y 7’45- podrían provocar inactividad enzimática, fallo orgánico, coma o incluso la muerte, siendo estos mecanismos de regulación de suma importancia.

Como bien se sabe, uno de estos mecanismos de compensación tiene que ver con la formación de orina: mediante modificaciones en la acidez urinaria se consigue evitar variaciones en la acidez sanguínea, logrando, de este modo, que la acidez de la sangre no se desvíe de los valores de normalidad antes mencionados.

Estos cambios en la acidez urinaria provocan modificaciones en la solubilidad de diferentes sustancias de desecho, las cuales podrían precipitar en forma de cristales.

Este sería el caso, en medios más alcalinos, del carbonato cálcico y de los fosfatos. En el caso del oxalato y del ácido úrico, la formación de cristales es más propensa cuando el medio es más ácido.

 

2.- IMPORTANCIA DE LA ACIDEZ URINARIA EN LA HIPERURICEMIA Y LITIASIS ÚRICA

Dicho lo anterior, está claro que el pH urinario (su nivel de acidez) tiene una gran importancia tanto en la eliminación del ácido úrico corporal como en la a formación de cristales de ácido úrico a nivel renal.

Si se mantienen niveles altos de ácido úrico en sangre, si se da una escasa formación de orina o si se mantiene un nivel muy ácido en la misma como consecuencia de una alimentación inadecuada, la eliminación de ácido úrico será menor y podrán formarse cristales de dicha sustancia.

Por ello, tanto en la hiperuricemia como en la litiasis úrica se recomienda el consumo elevado de agua para una mayor formación de orina y tomar preferiblemente alimentos que favorezcan una reducción en la acidez de la misma, lo que permitiría aumentar la solubilidad y eliminación del ácido úrico y que, así, éste no precipite en forma de cristales.

 

3.- CLASIFICACIÓN DE LOS ALIMENTOS SEGÚN SU ACIDEZ

Parece clara, pues, la importancia de conocer el poder acidificante o basificante de los diferentes grupos de alimentos en el tratamiento de la hiperuricemia.

Veamos qué alimentos componen los diferentes grupos:

 

3.1.- ALIMENTOS ACIDIFICANTES DE LA ORINA

Son los que, tras su consumo, provocan un aumento en la acidez de la orina, siendo el mismo contraproducente en el tratamiento de la hiperuricemia y la litiasis úrica.

Esta acidificación es favorecida por minerales como el fósforo, el azufre y los cloruros de aquellos alimentos que los presentan en altas cantidades, entre los que destacan:

acido_urico_carne_pescado-Carnes rojas y blancas.
-Huevos.
-Pescado.
-Algunos tipos de quesos, especialmente curados.
-Trigo.
-Arroz.
-Frutas secas.
-Ciruelas.

Por ello, su consumo estaría, a priori, no recomendado.

 

3.2.- ALIMENTOS NEUTROS

Existen alimentos que no provocan acidificación o alcalinización de la orina, considerándose, de este modo, alimentos neutros. Entre ellos encontramos:

-Maíz.
-Dulces y productos de bollería.
-Aceites vegetales.
-Café y té.

Su consumo, por tanto, no influiría en la acidez urinaria, siendo alimentos cuyo consumo, a priori, no estaría restringido en el tratamiento de la hiperuricemia y la litiasis úrica.

 

3.3.- ALIMENTOS BASIFICANTES

Son aquellos que favorecen una mayor basicidad -o menor acidez– de la orina y que, por tanto, ayudan a la eliminación del ácido úrico.
Minerales como el calcio, el sodio, el potasio y el magnesio ayudan a la alcalinización de la orina. Entre los alimentos que los presentan en alto grado encontramos:

acido_urico_fruta_verdura-La mayoría de las frutas, en general.
-Verduras y hortalizas.
-Patatas.
-Leche, lácteos y quesos no muy curados.

Por ello, estos alimentos, en principio, serían positivos en el tratamiento del ácido úrico, si bien, como veremos a continuación, debemos atender a otros aspectos de su naturaleza para incluirlos adecuadamente en dietas para la hiperuricemia.

 

4.- ABORDAJE DIETÉTICO

Si bien la recomendación de consumir preferiblemente alimentos basificantes parece clara, en la práctica esta medida dietética debe combinarse con otras para el tratamiento del ácido úrico, lo que hace que las restricciones se vean modificadas para adaptarse a un tratamiento conjunto.

De este modo, la reducción y restricción en la toma de alimentos se centra principalmente en aquellos que presentan tanto potencial acidificante como un contenido relativamente alto en purinas.

Por su parte, aquellos cuyo consumo se recomienda aumentar son aquellos que favorecen una reducción en la acidez urinaria y que, además, presentan bajo contenido en purinas. Estos alimentos deben consumirse durante todo el tratamiento de la hiperuricemia así como cuando se padece litiasis úrica.

La toma de bebidas o aguas bicarbonatadas, cabe mencionar, completa la labor en la reducción de la acidez urinaria, permitiendo relajar las restricciones dietéticas del tratamiento conjunto de la hiperuricemia y la litiasis úrica.

 

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5.- BASES BIBLIOGRÁFICAS Y LECTURAS RECOMENDADAS

– Gil Hernandez, A. Tratado de Nutrición, tomo I. Bases Fisiológicas y Bioquímicas de la Nutrición. Editorial Médica Panamericana. Mayo 2010.

– Gil Hernandez, A. Tratado de Nutrición, tomo IV. Nutrición Clínica. Editorial Médica Panamericana. Mayo 2010.

– Daniel A. de Luis Román, Diego Bellido Guerrero, Pedro Pablo García Luna. Dietoterapia, Nutrición Clínica y Metabolismo. Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición. Ediciones Díaz de Santos. 2012.

 

Sergio Carmona Torres
Dietista-Nutricionista