Alimentos a Evitar en Alimentación Infantil


La alimentación de nuestros hijos es importantísima para todo padre. Sin embargo, por desconocimiento o falta de tiempo cometemos errores que pueden acarrear años de trabajo para correjirlos adecuadamente, y no sin esfuerzo.

Por ello, es conveniente conocer desde el principio qué alimentos son los más saludables para los pequeños y cuáles de ellos debemos evitar que estén presentes en su alimentación.

Por ello, en este artículo vamos a repasar qué alimentos son los más desaconsejados y los trucos o pautas que debemos seguir si queremos evitar que nuestros hijos puedan sufrir trastornos a causa de una inadecuada educación alimentaria.

ÍNDICE GENERAL:

 LA BASE DE UNA ALIMENTACIÓN SALUDABLE

Antes de entrar en qué alimentos debemos evitar, es conveniente reconocer aquellos que sí serán saludables para nuestros hijos. Y estos son los alimentos naturales.

La dieta del niño, al igual que la del adulto, debe estar basada en cereales (arroz, trigo, avena, maíz…), siempre en lo posible integrales. Tan importante como la presencia de éstos es la de la fruta y la verdura. Que no pase un día sin que los pequeños hayan tomado verduras en las dos comidas y un par de piezas de fruta a lo largo del día. Aparte, el consumo de carnes poco grasas y de pescado debe ser común a lo largo de la semana, incluyendo pescado azul alguno de dichos días. Lácteos poco grasos a diario, frutos secos varias veces en semana… Y como aceite base, aceite de oliva virgen extra.

Teniendo claro esto, pasamos a reconocer qué alimentos debemos evitar por la salud de nuestros niños.

 

ALIMENTOS A EVITAR: LA TRÍADA DE ALIMENTOS PERJUDICIALES

Es común que los niños desarrollen tendencias hacia alimentos procesados muy ricos en azúcares o grasas, con mucha sal, con potenciadores del sabor, etc.  Estos alimentos son poco saludables; por consiguiente, trataremos de que no formen parte de su alimentación básica. Básicamente, entre éstos están:

nutricion infantil 03Alimentos muy ricos en grasas, cuya presencia en alimentos mejora su palatabilidad. Son, de forma natural, ya atractivos y deseados por los niños desde temprana edad.

Alimentos ricos en sal, como productos de comida rápida y precocinados (salchichas, pizzas, hamburguesas, patatas fritas, lasañas, etc.). El gusto por lo salado se desarrolla, por lo que si el niño toma alimentos industriales o lo añadimos nosotros a su dieta con cierta frecuencia, tendrá tendencia a seguir tomando alimentos de este tipo y a rechazar otros más naturales pero que les parecerán menos sabrosos, como las verduras o las frutas.
nutricion infantil 08
Dulces: predispuestos hacia el sabor dulce desde el nacimiento, las golosinas y demás dulces son con facilidad un producto muy deseado por los niños, ya sea por su sabor, apariencia (los hay de todos colores y formas) o por aquello con lo que se los relaciona (tiendas de chucherías, cumpleaños, juguetes, personajes de dibujos, etc.).

 

TRASTORNOS RELACIONADOS CON UNA MALA ALIMENTACIÓN

Queda claro que si no se enseñamos al niño a tomar y desarrollar el gusto por alimentos menos “preparados” para su aceptación, favoreceremos el desarrollo de un deseo exacerbado por productos procesados y el rechazo a alimentos naturales, lo que perjudicará su salud.

Entre otros problemas, esto provoca una tendencia natural al sobrepeso y la obesidad desde tempranas edades, así como a enfermedades relacionadas, comoa la hipertensión, el colesterol alto, malnutrición crónica, trastornos digestivo o la diabetes tipo II.

Pero, afortunadamente, podemos evitar esta tendencia insalubre con una serie de pautas. Veámoslas:

 

CONSEJOS PARA UNA BUENA ALIMENTACIÓN

Son muchas las técnicas que podemos utilizar para evitar que nuestros hijos acaben consumiendo alimentos poco saludables y perjudiciales para su salud. Estos son algunos de los consejos más comunes:

-En casa, prepara comida casera con alimentos naturales. Evita los precocinados, pues son muchos los beneficios de evitarlos.

No dejes que en su alimentación haya un volumen elevado de alimentos muy grasos o ricos en sal como los fritos, los precocinados, hamburguesas, embutidos, quesos curados, salchichas o pizzas… debiendo ser, igualmente, alimentos ocasionales y preferiblemente hechos en casa, evitando las cadenas de restauración.

Evita que el niño tome golosinas, dulces, snacks, bollería y otros productos similares a edades tempranas, siendo desde el principio de su infancia alimentos que deben estar restringidos por ser poco saludable. Prepara en casa sus meriendas y desayunos con alimentos naturales como, por ejemplo, pan integral, fruta entera y leche sin azucarar o con poco cacao.

No tengas en casa snacks, golosinas y demás alimentos de picoteo o, al menos, no a la vista o el alcance de los niños. Así no recurrirán a ellos. Por el contrario, facilita o pon a su disposición alimentos naturales que puedan tomar por ellos mismos cuando tengan hambre.

-Haz el proceso inverso al de la industrialización alimentaria: favorece la toma de alimentos más saludables que puedan destronar parcial o totalmente los dulces y la bollería: toma de frutas dulces (como la sandía, el melón o el plátano) en lugar de dulces industriales, el consumo de panes de semillas o integrales con mermeladas de frutas en lugar de bollería, tomar la leche con cacao y galletas integrales en lugar de batidos y galletas tipo maria, el chocolate negro en lugar de gominolas, etc.

Evita que dulces, refrescos, snaks o precocinados sean los protagonistas de fiestas, cumpleaños y demás celebraciones -salvo como complemento final (caso de las tartas)-. Hay que evitar los excesos en todo, incluido en su alimentación.

Evitar la manipulación mediática y el bombardeo publicitario de cadenas de comida rápida, chucherías y bollería industrial. Tus hijos no están preparados para resistir una publicidad tan agresiva y especializada como la de alimentos para niños, por lo que trata de que los vean lo menos posible. Este punto será importantísimo de cara al futuro.

Ofrece la toma de alimentos saludables que pudieran ser en principio menos atrayentes en momentos adecuados -como en el parque, paseos por el campo, recreo, etc., siendo fácil para este fin el consumo de frutos secos, zanahorias, habas, fruta ya pelada y bien presentada, etc.

-Por último, mostrar abiertamente nuestra preferencia particular por los productos saludables hará que el niño los tome con mucho más deseo. Asi que ya sabes, practica con el ejemplo ¡y que la salud de tu hijo sea otra razón para mejorar tu propia alimentación!

 

BASES BIBLIOGRÁFICAS Y LECTURAS RECOMENDADAS

– Gil Hernandez, A. Tratado de Nutrición, tomo III. Nutrición humana en el estado de salud. Editorial Médica Panamericana. Mayo 2010.

 

Sergio Carmona Torres
Dietista-Nutricionista