Artemisa


INTRODUCCIÓN

artemisa_planta_medicinal_diosa“Llamase aquella planta artemisa […], porque, como aquella diosa socorría a las mujeres de parto, ni más ni menos ella suele siempre ayudarla.”

Así habla Laguna de la artemisa (Artemisia Vulgaris, Artemisia Barrelieri), planta utilísima en los partos naturales pero cuya leyenda abortiva es tal que aun hoy perdura, manteniéndose, en el pensamiento popular, su fama como planta maliciosa.

Por ello, es conveniente aclarar las características y virtudes de una planta que, como decían en Provenza, “si las mujeres supieran las virtudes de la artemisa, la llevarían prendida de la camisa”.

ÍNDICE GENERAL:

1.- CARACTERÍSTICAS DE LA PLANTA

La artemisa común es una planta que puede alcanzar el metro de altura, de tallos rojizos y, en ocasiones, algo vellosos que se cría en valles y riberas del norte de la península ibérica, pudiendo encontrarse desde Galicia hasta los valles pirenaicos.

artemisa_planta_medicinal_03Sus hojas son afiladas, en ocasiones algo retorcidas y divididas en gajos, que van reduciéndose en número conforme crecen en las zonas superiores de la planta. Son de un verde oscuro en su cara superior, aunque blanquecinas en el reverso por el vello que presentan.

Las flores, que pueden verse en verano, son de un color rojizo y crecen en cabezuelas formadas por múltiples de ellas, con hojas entremezcladas entre los ramilletes.

La planta da un 0’2% de esencia, con adenina y colina en su composición, aparte de tuyonas.

En la alpujarra almeriense y granadina pueden encontrarse otras variedades de artemisas, de aspecto muy distinto (hojas pequeñas y ovaladas y sumidades floridas blanco verdosas), pero a las que se les atribuyen virtudes similares.

 

2.- RECOLECCIÓN Y SECADO

De la artemisa se recogen las sumidades floridas, por lo que la recolección se realiza en los meses de verano, tomando, como siempre recomendamos, un poco de cada planta sin centrarnos en un único ejemplar.

Como siempre, las flores deberán secarse en esteras, sobre cartón u hojas de papel evitando amontonarlas para que el secado sea el óptimo, realizándose en zonas ventiladas, sin humedad y a la sombra.

 

3.- VIRTUDES Y USOS

No le faltan a la artemisa virtudes constatadas por la ciencia a lo largo de los años, si bien, además, tiene fama de planta mágica, siendo usada, incluso, como “amuleto protector”.

La infusión de flores de artemisa es el método más utilizado para obtener los beneficios de esta planta, valiéndonos de unos 5g de planta seca (una cucharada) por taza de agua (200ml) para prepararla correctamente.

Entremos en materia y veamos las virtudes de la planta asociada a la diosa helénica de la caza y lo salvaje, las doncellas, la pureza de lo vírgen, y el nacimiento:

 

3.1.- EMENAGOGA

Una de las virtudes principales de la artemisa es la provocar y regular la menstruación, para lo cual, hoy día, suele tomarse la infusión de artemisa los días previos a cuando debería llegar la misma.

Para el mismo fin, en el siglo XVIII se preparaban emplastos calientes de hojas de artemisa, que se colocaban bajo el ombligo para provocar tales efectos.

 

3.2.- TÓNICA Y APERITIVA

Otra de las virtudes que se le atribuyen a la artemisa es la de ser tónica y aperitiva, esto es, que activa la motilidad digestiva y abre el apetito.

Para tal fin, se usa, igualmente, la infusión caliente tomada antes o después de las comidas.

 

3.3.- FAVORECEDORA DE SUEÑOS LÚCIDOS

Aparte, se dice que facilita la aparición de sueños lúcidos, esto es, dotar de cierta consciencia a quien duerme durante sus sueños, si bien para muchos, más bien, provoca lo que conoceríamos como “sueños pesados”.

No era ésta sino otra de las razones por las que la artemisa ha estado muy relacionada con la magia, siendo incluso hoy día utilizada por aquellos que desean alcanzar experiencias llamadas “viajes astrales“.

 

3.4.- ÚTIL EN PARTOS NATURALES

Por último, es adecuado mencionar que, como ocurre con la ortiga, la artemisa ha tenido gran fama de ser útil durante el parto y tras el mismo, lo que debería ser tomado en cuenta por aquellos que se decanten por los partos naturales.

En este caso, la función que se le da a la artemisa es la de favorecer la dilatación durante el mismo, para lo cual se venía usando un emplasto caliente de artemisa cocida y harina de cebada, que era aplicado bajo el ombligo, siendo posteriormente, tras un tiempo, adecuado retirar.

Aparte, otro emplasto hecho con jugo de artemisa, yemas de huevo, manteca de cerdo y simiente de cominos se decía ser útil para menguar los dolores post-parto, si bien, hoy día, es algo que ha quedado enterrado en el pasado.

 

4.- PRECAUCIONES

Con la artemisa es conveniente tomar precauciones en las cantidades tomadas de la misma, que no deben superar las indicadas anteriormente, pues a tales dosis la planta se volvería tóxica.

Del mismo modo, se recomienda no mantener su toma de forma prolongada en el tiempo, sino tomarla, tan solo, por unos días y de forma discontinuada.

Por último, determinados autores la desaconsejan durante el embarazo como medida de precaución.

 

5.- BASES BIBLIOGRÁFICAS Y LECTURAS RECOMENDADAS

– Font Quer, P. Plantas Medicinales, El Dioscórides Renovado. Editorial Península. 13ª Edición. Marzo 2013.

– Sandoval, A. y Donat, J. A Tus Plantas, Alpujarra. Asociación de Mujeres de Órgiva, 3ª edición. Noviembre 2011.

 

Sergio Carmona Torres
Dietista-Nutricionista