Guía para Reconocer una Dieta Saludable y Equilibrada


INTRODUCCIÓN

¿Con cuantas dietas de adelgazamiento con nombre propio te has encontrado a lo largo de tu vida? La dieta del melón, del potito, Dukan, Atkins, Detox, Cetogénica, Paleolítica, Macrobiótica, Volumétrica…

Es difícil, sin ser un experto, reconocer qué dietas pueden ser adecuadas para una pérdida de peso o si, por el contrario, su seguimiento pudiera acarrear problemas para nuestro organismo.

Por ello, en este breve artículo vamos a repasar algunos de los puntos esenciales que toda dieta debería tener para que queramos atrevernos, o no, a darles una oportunidad sin luego lamentarnos.

 

ÍNDICE GENERAL:

1.- NO SÓLO DEBE HACER QUE PERDAMOS PESO, SINO LOGRAR MANTENERLO

Lo primero y más importante es que para que una dieta de adelgazamiento sea considerada satisfactoria, no podemos centrarnos únicamente en el peso final alcanzado, sino en el mantenimiento del mismo. ¡Para eso la hacemos!

¿Cuál es la condición que permitirá que la dieta alcance este objetivo a largo plazo? Pues que durante su seguimiento podamos reconocer para luego modificar o eliminar los “vicios” y errores de nuestra alimentación cotidiana previa.

Este es un punto básico del que suelen cojear las “dietas milagro” que aparecen como setas antes del verano, como la dieta del potito, o de la fruta o verdura que se les ocurra en el momento. Al no enseñar unos correctos hábitos alimenticios y dietéticos, conforme la dejemos recuperaremos el peso perdido y, con mucha probabilidad, incluso algo más del que teníamos.

 

2.- DEBE FOMENTAR UNA ALIMENTACIÓN VARIADA

Para que la dieta sea un tratamiento dietético equilibrado, debe incluir una cantidad y variedad adecuada de alimentos para que cubran las necesidades de nutrientes del organismo. En una dieta equilibrada, lo ideal es que no se excluyan alimentos.

De no ser así, podríamos encontrarnos con relativa facilidad con carencias nutricionales.

Así, cuanto más restrictiva en alimentos sea una dieta, con más facilidad encontraremos carencias, especialmente si prohíben grupos de alimentos o, peor aún, si solo permite alimentos que no contengan un macronutriente principal.

Solo deberíamos evitar los alimentos procesados, los muy ricos en grasas poco saludables o los muy refinados. Esto es, aquellos que no encontramos en la naturaleza, sino que son producto de la manipulación del hombre. Y aún así, en una dieta sana y equilibrada pueden tomarse. Solo habrá que controlar que su frecuencia de consumo sea baja.

 

3.- DEBE FOMENTAR HÁBITOS DIETÉTICOS SALUDABLES

Otro de los puntos importantes es que la dieta debe promover unos hábitos dietéticos saludables. Ninguna dieta debería hacerte pasar hambre. Ninguna dieta debería estar enfocada para que al hacerla podamos comer alimentos poco saludables sin engordar. Ninguna dieta debería obligarte a comer siempre lo mismo. Ni fomentar etapas de ayuno para que luego haya barra libre. O estar diseñada para mantener hábitos inadecuados, como la falta de actividad o el sedentarismo.

Una dieta adecuada favorecerá que no tengas ansiedad, que no eches de menos tu alimentación anterior, que no pases hambre, que descubras el valor y la calidad de la dieta natural, y que reconozcas los errores que cometías para que no los vuelvas a repetir.

 

4.- DEBE ESTAR EN ARMONÍA CON LA ALIMENTACIÓN TRADICIONAL

En el pasado, durante el 99% de su historia, el ser humano se alimentaba de un gran número de plantas, frutas y verduras, que consumía, por lo general, frescas. Tomaba frutos secos, pequeñas semillas y leguminosas, y consumía ocasionalmente carne, pescado, pequeños reptiles e insectos, moluscos y similares. Para estar sano con esta alimentación es para lo que hemos evolucionado a lo largo de los siglos. Para un consumo variado pero moderado de alimentos, y una actividad física diaria.

Toda dieta que boicotee este tipo de alimentación favorecerá un desorden alimenticio y podrá acarrear consecuencias negativas. Comer solo alimentos proteicos no es saludable. Eliminar los hidratos de carbono no es saludable. Comer solo frutas no es saludable. Tomar muchos alimentos refinados o muy procesados no es saludable.

 

5.- SOSPECHA DE LOS GRANDES DESCUBRIMIENTOS Y DE LAS DIETAS DE MODA

Esto es de lógica. Sospecha de toda dieta que aparece de repente y que es la moda del año. La que “todos los famosos siguen”, la que “ha dejado a los nutricionistas sorprendidos”. Las que “los médicos no quieren que descubras”, así como de los métodos redescubiertos de tal o cual siglo.

La alimentación es una ciencia. Guiada por un profesional con integridad, es sencillísimo (aunque no lo creas) hacerte perder peso sin que lo pases mal y cuidando tu salud. Es ciencia, y la diferencia entre unos y otros métodos profesionales varía en cómo aplica sus conocimientos el nutricionista. No se necesitan superdescubrimientos o alimentos mágicos para ello. Sólo profesionalidad. Y voluntad de aprender, sin trucos que mantengan tus malos hábitos, por parte de ti.

Así que huye de las modas. Solo favorecen a quienes las inventan.

 

BASES BIBLIOGRÁFICAS Y LECTURAS RECOMENDADAS

– Gil Hernandez, A. Tratado de Nutrición, tomo III. Nutrición humana en el estado de salud. Editorial Médica Panamericana, pp: 8-31. Mayo 2010.

 

Sergio Carmona Torres
Dietista-Nutricionista