Medidas de Prevención en la Enfermedad Cardiovascular


INTRODUCCIÓN

enfermedad_cardiovascular_mundialLas enfermedades cardiovasculares son, según la OMS, la principal causa de muerte en el mundo.

Su relación con la alimentación y con patrones de vida inadecuados son un hecho, por lo que, aparte del necesario control dietético, es conveniente conocer qué hábitos son los más recomendados para disminuir el riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular.

Una enfermedad que, si bien no es exclusiva del primer mundo, sí es cierto que los estilos de vida típicos de éste (estrés, mala alimentación, sedentarismo, etc.) constituyen un importante factor de riesgo asociado. De ahí la importancia de este artículo.

ÍNDICE GENERAL:

1.- ENFERMEDAD CARDIOVASCULAR Y ARTERIOESCLEROSIS

Para hablar de enfermedades cardiovasculares, es necesario conocer primero qué es la arterioesclerosis.

La arteioesclerosis es un trastorno que se caracteriza por la acumulación de grasas y células en las paredes arteriales -mediante procesos oxidativos, inflamatorios y necróticos-, formando agregados conocidos como placas de ateroma, las cuales provocan un estrechamiento del calibre arterial (esto es, el espacio interior por donde circula la sangre) y, por tanto, un mal funcionamiento circulatorio.

Además, presenta el riesgo de poder dañarse y desprenderse, causando así un coágulo que ocluya la circulación, dándose, de tal manera, lo que en medicina se conoce como un episodio isquémico: infarto, trombosis, etc.

Así, su padecimiento favorece la aparición y/o la evolución de las diferentes enfermedades cardiovasculares que deseamos prevenir: cardiopatías coronarias, caquexia cardíaca, enfermedades cerebrovasculares, cardiopatías reumáticas o congénitas, trombosis o embolias pulmonares.

Existe hoy día una clara relación entre enfermedades como la obesidad, la hipercolesterolemia, la hipertensión o las dislipemias con la aparición y evolución de la arterioesclerosis, por lo que resulta obvio el papel de la nutrición en estas enfermedades. Aparte, existen hábitos que del mismo modo reducen el riesgo de padecer arterioesclerosis y un consecuente episodio isquémico. Veámoslo separadamente:

 

2.- HÁBITOS EN LA PREVENCIÓN DE LAS ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES

enfermedad_cardiovascular_vida_saludableComo es sabido por todos, las medidas de prevención y tratamiento de las enfermedades cardiovasculares no se reducen exclusivamente a la toma de medicamentos.

De entre las medidas que más favorecen una vida saludable, encontramos la reducción de peso excesivo, la práctica de ejercicio físico de forma regular (entre dos y tres veces por semana), el abandono del tabaco, o tratar de reducir el estrés y llevar una vida más relajada.

De este modo, se tratará de reducir aquellos factores de riesgo -como el sobrepeso o el sedentarismo-, aplicando conjuntamente medidas dietéticas, como reducir el consumo excesivo de sal y ácidos grasos trans, o el seguimiento de dietas equilibradas que disminuyan el riesgo de padecer este tipo de enfermedades. De entre estas dietas, podemos destacar la Dieta Mediterránea Tradicional.

 

3.- DIETA DE REFERENCIA EN LA PREVENCIÓN CARDIOVASCULAR: LA DIETA MEDITERRANEA

La Dieta Mediterránea es uno de los mejores representantes de una dieta saludable, caracterizada por un elevado consumo de aceite de oliva, frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y pescado. Por el contrario, presenta un consumo bajo de carnes rojas, embutidos, azúcares y lácteos grasos, y un consumo moderado de alcohol en forma de alcoholes de baja graduación (siendo el vino uno de los más representativos).

enfermedad_cardiovascular_dieta_mediterraneaPor desgracia, los patrones alimentarios de poblaciones donde se seguía la dieta mediterránea -como es España- han cambiado durante las últimas décadas, occidentalizándose y asemejándose a las “dietas de interior” o del norte de Europa.

Así, es necesaria una nueva aproximación a la dieta tradicional, comenzando por reducir el consumo de grasas saturadas (usadas en bollería o presente en embutidos y carnes grasas), el consumo de carnes (especialmente las rojas o de ganadería intensiva) y de lácteos no desnatados (como los quesos curados).

Por otro lado, sería conveniente aumentar el consumo de productor ricos en hidratos de carbono complejos (cereales integrales, frutas, hortalizas, legumbres, etc.) así como de pescado (especialmente azul, rico en ácidos grasos omega-3), devolviendo al aceite de oliva el puesto de aceite de preferencia tanto para su uso en crudo como a la hora de cocinar.

Éstos no son otros que los consejos comunes para una dieta sana y equilibrada, que todo buen nutricionista sabe aplicar y que están representados con mayor o menor acierto en las distintas pirámides de alimentos, cuya creación está destinada a guiar desde pequeños a la población general.

 

Por último, no olvides que si deseas seguir un tratamiento profesional de calidad para combatir el riesgo de las enfermedades cardiovasculares, cuentas con mis tratamientos para el colesterol, hipertensión, ácido úrico y dislipemias, ¡para que disfrutes de muchos años de felicidad y buena salud!

 

BASES BIBLIOGRÁFICAS Y LECTURAS RECOMENDADAS

– Gil Hernandez, A. Tratado de Nutrición, tomo IV. Nutrición Clínica. Editorial Médica Panamericana. Mayo 2010.

 

Sergio Carmona Torres
Dietista-Nutricionista