¿Es Malo Mezclar Hidratos de Carbono, Proteínas y Grasas?


INTRODUCCIÓN

mezcla-proteinas-grasas-hidratos¿Quién no ha escuchado alguna vez que mezclar proteínas, hidratos de carbono y grasas en una misma comida es malo?

Es, de hecho, uno de los rumores más extendidos en nutrición, especialmente si uno se mueve entre corrientes filosóficas orientales, “new age” o profesionales especializados en medicina china.

Por ello, en este artículo vamos a arrojar luz sobre esta cuestión desde un punto de vista científico y responsable, aclarando los puntos que llevan a pensar tal cosa, y la realidad científica relacionada con esta cuestión.

ÍNDICE GENERAL:

EL DILEMA DE LA MEZCLA DE PROTEÍNAS, GRASAS E HIDRATOS DE CARBONO

Los hidratos de carbono, las proteínas y los lípidos (o grasas) son los tres grupos de nutrientes energéticos que encontramos en los alimentos. Cada grupo de alimentos suele presentar uno de ellos de forma principal, destacando sobre el resto. Así, una de las teorías más comunes y extendidas sobre la mezcla de alimentos es la que recomienda evitar mezclar alimentos ricos en hidratos de carbono, proteínas y lípidos en una misma comida.

Científicamente se justifica al argumentar que la digestión de estos distintos macronutrientes se realiza a diferente velocidad y por mecanismos distintos, y que la mezcla de ellos, a la hora de la digestión, es contraproducente, pudiendo provocar desajustes digestivos.

Es cierto que la digestión de los nutrientes energéticos es distinta, pues intervienen distintas enzimas (o sustancias digestivas) que realizan procesos digestivos distintos para cada uno de ellos. Además, ésta se produce a velocidades igualmente distintas: el organismo necesita más tiempo para digerir y absorber los lípidos que para proteínas o hidratos de carbono.

 

ACLARACIÓN CIENTÍFICA

mezcla-nutrientes-energeticos-saludableEntonces, ¿debemos separarlos a la hora de tomarlos?

Lo cierto es que no: a pesar de realizarse la digestión de estos nutrientes energéticos por diferentes vías, mientras el organismo esté sano es capaz de digerirlos adecuadamente, ya sean tomados por separado o en conjunto.

Para ejemplificarlo, ya en la saliva poseemos lipasas para digerir las grasas y amilasas para los hidratos de carbono, iniciando desde ese punto el proceso de digestión, descendiendo ambas con los alimentos hasta el estómago sin interferencia de la una en la otra. En el estómago, junto a los ácidos, tenemos proteasas que favorecerán la digestión de proteínas. Y posteriormente, desde el páncreas, más amilasas, lipasas y proteasas continuarán con el proceso de digestión en el intestino, actuando cada una de ellas sobre sus moléculas específicas. Aplicando la lógica, ¡qué desastre evolutivo si las unas interfirieran con las otras, o el uso de unas redujese la producción del resto!

Por otro lado, la mayoría de los alimentos, para cuyo consumo nos hemos adaptado de forma evolutiva a lo largo de millones de años, presenta de forma natural hidratos de carbono, proteínas y lípidos mezclados en su composición, además de fibra, vitaminas, minerales y otros copuestos. Sólo hay que abrir una tabla de composición de alimentos para cerciorarse de ello, siendo bastante menos comunes los alimentos naturales que no presentan dos o tres de los distintos grupos en su composición frente a los que sí.

 

CONCLUSIÓN

Pues, estás de enhorabuena. En el futuro no tendrás que preocuparte de si deberías o no separar los alimentos por los nutrientes energéticos predominantes en ellos. Ya se encargó evolutivamente la propia naturaleza de la especie humana de que pudieras digerirlos a la vez. Sería mejor que te preocupases de mejorar la digestión mecánica de los alimentos para mejorar la digestión, o sea, de masticar más y mejor antes de tragar, para así facilitar la digestión química que se da en el estómago.

Así, mientras tu sistema digestivo no presente patologías podrás digerir los alimentos bien, estén combinados o no. En el peor de los casos, de haber un alto contenido de grasas en tu comida, sólo será un poco más larga -o pesada- la digestión. Y para ello, puedes valerte de plantas medicinales que te ayuden con la misma.

 

BASES BIBLIOGRÁFICAS Y LECTURAS RECOMENDADAS

– Gil Hernandez, A. Tratado de Nutrición, tomo I. Bases Fisiológicas y Bioquímicas de la Nutrición. Editorial Médica Panamericana. Mayo 2010.

– Gil Hernandez, A. Tratado de Nutrición, tomo II. Composición y Calidad Nutritiva de los Alimentos. Editorial Médica Panamericana. Mayo 2010.

 

 

Sergio Carmona Torres
Dietista-Nutricionista