Prevención de la Osteoporosis en las Etapas de la Vida


INTRODUCIÓN

osteoporosis-prevencion-vidaLa osteoporosis es una enfermedad relacionada con un descenso en la densidad ósea que lleva a un aumento en el riesgo de padecer fracturas de hueso.

Aunque es considerada una enfermedad de edades avanzadas, los factores que influyen en el desarrollo de la enfermedad comienzan a darse ya desde edades tempranas, por lo que su prevención puede iniciarse desde prácticamente el nacimiento no sólo en mujeres sino también en varones, entre los cuales más del 90% con riesgo de padecerlo no se investiga para el inicio del tratamiento farmacológico.

Por ello, en este artículo vamos a analizar las medidas que pueden conseguir que disminuya el riesgo de padecer osteoporosis tanto en mujeres, hombres… e hijos.

 

PREVENCIÓN DE LA OSTEOPOROSIS EN LAS DISTINTAS ETAPAS VITALES

Es necesario resaltar la importancia de la prevención de la osteoporosis en todas las etapas vitales.

En su desarrollo influyen diferentes factores que se nos presentan a lo largo de nuestra vida –como la alimentación, el estilo de vida, la toma de medicamentos…- por lo que desde edades tempranas podemos minimizar riesgos incontrolables –como la predisposición genética- para reducir el tamaño de la enfermedad.

Y aunque sea una enfermedad que se desencadena finalmente en edades adultas, ya desde el nacimiento podemos estar trabajando en su prevención.

 

1.- PREVENCIÓN EN LA ETAPA GESTACIONAL

El tercer trimestre del embarazo es uno de los momentos en los que mayor necesidad de calcio tienen las embarazadas, siendo, sin duda, una etapa fundamental para el desarrollo y el crecimiento del hueso.

osteoporosis-prevencion-fetoY es que desde antes del nacimiento, el desarrollo óseo del futuro neonato está condicionado ya no sólo por la nutrición de la madre sino también por sus hábitos, siendo los toxicológicos los más destacables.

Como ejemplo, el consumo de tabaco por parte de la madre reduce la densidad ósea del feto teniendo ya efectos negativos en el desarrollo óseo, aumentando en el futuro el riesgo de osteoporosis del bebé.

Además, se ha relacionado un mayor peso al nacer con mejores expectativas en cuanto a la densidad mineral ósea del niño, si bien una alimentación adecuada durante su etapa de desarrollo y crecimiento podrá solventar el problema o disminuir su riesgo, no siendo un factor totalmente determinante.

 

2.- DESARROLLO Y PREVENCIÓN EN LA INFANCIA

Durante la infancia y hasta los 20 años (aproximadamente) es el momento en el que nuestro sistema esquelético se desarrolla, obteniendo a dicho término el pico máximo de masa ósea.
Tras esta etapa, el desarrollo cesará y únicamente presentaremos funciones de mantenimiento de la estructura ósea alcanzada.

Por ello, la etapa de la infancia y juventud temprana es la más importante para prevenir el riesgo de padecer osteoporosis en el futuro, desarrollando un sistema esquelético fuerte y denso para el resto de nuestra vida.

Un aporte suficiente de energía, proteínas y otros nutrientes (especialmente el calcio, fósforo y la vitamina D) será importantísimo durante toda esta etapa. Esto lo demuestra, de hecho, el único punto positivo del sobrepeso y la obesidad: su predisposición a una mayor densidad ósea y un menor riesgo, por tanto, de padecer osteoporosis.

Del mismo modo, realizar ejercicio físico y practicar deportes de contacto – futbol, baloncesto, balonmano, etc.- fortalecerá el sistema óseo, siendo importante no descuidar este aspecto.

 

3.- VITAL PREVENCIÓN EN LA ADOLESCENCIA

osteoporosis-prevencion-adolescentesDebe cuidarse con especial ímpetu la alimentación durante la adolescencia, ya que en este periodo la alimentación pasa a ser responsabilidad casi plena del adolescente, empeorando ésta por lo general –se da un mayor consumo de comida basura, bebidas carbonatadas ricas en fosfatos y de snacks pobres en nutrientes, todo en detrimento de lácteos, fruta y verduras-.

Esta reducción en la calidad de la alimentación suele provocar una menor ingesta de calcio –entre otros nutrientes- que acaba siendo, en muchas ocasiones, inferior a las necesidades, lo que tiene un efecto negativo en el pleno desarrollo óseo.

Algo de lo cual, en el futuro, el ahora adolescente podría lamentar. De ahí la importancia de una buena educación nutricional a lo largo de su desarrollo que prevenga tales comportamientos de riesgo.

 

4.- CONSERVACIÓN Y RIESGO EN LA EDAD ADULTA

Durante la edad adulta el consumo de calcio y vitamina D seguirá siendo importante pero ahora de cara al mantenimiento óseo. Para tal fin, las necesidades de estos nutrientes disminuye –necesitando hasta 400mg menos al día de calcio que en las etapas de crecimiento-.

osteoporosis-prevencion-adultosSin embargo, las mujeres, una vez iniciada la menopausia, deben aumentar de nuevo el aporte mineral y vitamínico de un modo similar al de estas etapas previas, en gran medida por perder del valor protector de los estrógenos, pudiendo valernos, en la prevención, de alimentos funcionales que mejoren el pronóstico.

Por supuesto, será necesario evitar aquellas pautas perjudiciales para el mantenimiento de la densidad ósea, ya sean de tipo nutricional o de hábitos perjudiciales para la salud.

A este respecto, es importante mencionar el efecto negativo de determinados medicamentos con respecto a la conservación ósea, como los utilizados en la terapia hormonal frente al cáncer, que provocan una rápida desmineralización, siendo conveniente comparar el riesgo de dicha pérdida de masa ósea con los posibles beneficios en la reducción del riesgo de un nuevo proceso cancerígeno, antes de iniciar el tratamiento.

 

5.- PERSONAS MAYORES Y OSTEOPOROSIS

osteoporosis-prevencionEs, durante esta etapa, cuando se constata el riesgo de osteoporosis, si bien una buena alimentación así como el uso del resto de factores preventivos, a lo largo de las etapas vitales previas, pueden conseguir librarnos de padecerla.

No por ello debe descuidarse su prevención ni el consumo de calcio y vitamina D -pese a las alteraciones digestivas o en el paladar-. Su aporte se debe tratar de mantener en cantidades suficientes como para que ello permita que no se acelere la desmineralización que a estas edades se presenta de forma natural.

Esto puede lograrse por medio de tratamientos dietéticos adecuados o, en caso de que sea necesario, gracias al uso de suplementos nutricionales.

 

BASES BIBLIOGRÁFICAS Y LECTURAS RECOMENDADAS

– Gil Hernandez, A. Tratado de Nutrición, tomo IV. Nutrición clínica. Editorial Médica Panamericana. Mayo 2010.
– M. Hernandez Rodriguez, A. Sastre Gallego. Tratado de Nutrición. Editorial Díaz de Santos. 1999.
– Kanis JA,Johnell O,Oden A,Dawson A,de Laet C,Jonsson B. Ten-year probabilities of osteoporotic fractures according to BMD and diagnostic thresholds. Osteoporos Int, 12 (2001), pp. 989-95.
– Peña Arrébola A. Ejercicio y hueso: revisión bibliográfica. Rev Es Enf Met ??seas, 10 (2001), pp. 119-31.
– AM. Calderón. Los estrógenos y el hueso: revisión de la evidencia. Elsevier, Vol. 48. Núm. 2. Febrero 2005.