Separar Alimentos: La Verdad de las Dietas Disociativas


INTRODUCCIÓN

vegetariano_menor_consumo_carne_principalDada la explosión de las sucesivas corrientes sobre nutrición, así como la fama de dietas orientales o new age como la dieta disociativa, en la población general se ha sembrado una duda que da para horas de discusión: si las mezclas de alimentos de distintos grupos son correctas.

Lo peor de todo es que una de las teorías que más ha calado -tanto en gente con menos conocimientos como entre la más culta- es errónea desde el punto de vista científico y va en contra de uno de los principios que ya desde primero de carrera cualquier nutricionista conoce y busca.

Así que despejemos de una vez la cuestión, con datos científicos, para que puedas pasar a preocuparte de las mezclas de alimentos que sí deberías tener en cuenta.

ÍNDICE GENERAL:

LAS BASES CIENTÍFICAS DE LAS DIETAS DISOCIATIVAS

Comencemos por el principio con las bases que sustentan las teorías de las dietas disociadas: La naturaleza de la alimentación y del proceso de digestión.

La base científica principal sobre la que se apoyan estas teorías es en que los distintos grupos de alimentos tienen distintos macronutrientes principales en su composición –proteínas, grasas e hidratos de carbono-, y que al ser éstos digeridos por mecanismos y sustancias distintas del organismo, su mezcla pudiera ser perjudicial tanto para el proceso de digestión como para la salud.

Aparte de ello, suele decirse que en la naturaleza es anormal encontrar distintos grupos de alimentos a la vez para consumirlos juntos. Y que prueba de que ello no es saludable y altera la digestión es que ésta se enlentece al mezclar distintos tipos de alimentos.

 

LA VERDAD DE LAS DIETAS DISOCIATIVAS

vegetarianaA pesar de lo que distintas teorías dietéticas disociativas proclaman, no hay evidencia científica alguna de que las mezclas de alimentos de distintos grupos –como cereales, frutas, verduras, pescado, carnes, huevos, lácteos, etc.- puedan ser perjudiciales para el organismo.

Como ya vimos en otro artículo, un organismo sano está perfectamente capacitado para digerir los distintos macronutrientes juntos sin problemas, más allá de necesitar un mayor o un menor tiempo para la digestión.

Si el organismo es capaz de digerir los distintos macronutrientes provengan de donde provengan –pues sus enlaces químicos, que es sobre donde actúan nuestras moléculas digestivas especializadas, son los mismos-… estas teorías están efectivamente basadas en preocupaciones infundadas.

 

¿QUÉ SUSTENTA, ENTONCES, LA FAMA DE LAS DIETAS DISOCIADAS?

Para comenzar, es una teoría basada en una base científica razonable y, sobre todo, fácil de comprender.

Es mucho más sencillo entender -y recordar- que mezclar alimentos puede ser perjudicial porque “no es natural para los animales en la naturaleza disponer de ellos a la vez y comerlos juntos”, que entender que “los procesos enzimáticos de digestión son capaces de reducir y digerir los distintos macronutrientes de los alimentos independientemente de su procedencia y mezcla”.

Si a la gente le cuesta entender con claridad, por lo general, qué son hidratos de carbono, proteínas y grasas, no hablemos ya de enzimas digestivas, ruptura de enlaces de las distintas moléculas, mecanismos ácido-base de digestión…

dietas-disociativas-informacionPor otro lado, no es difícil entender su fama y calado si tenemos en cuenta la enorme divulgación que estas teorías tienen en medios no científicos –revistas del corazón, revistas no profesionales “de medicina”, redes sociales, etc.-. Por no hablar de la forma en que son presentadas: grandes descubrimientos, teorías orientales que la medicina moderna no quiere que conozcas, o magníficos secretos revelados.

No es ningún secreto que este sistema, de aparición de nuevas teorías o redescubrimiento de viejas teorías olvidadas, vende mucho en prensa y son muy interesantes –¡además de mucho más emocionantes que el que te digan que tu sistema digestivo es una maravilla tanto mecánica como químicamente!-.

Pero aun así, por desgracia, por muy naturales que sean, muy maravillosas y saludables que las presenten, enorme “el descubrimiento” que se supone que es, o lo deslumbrante, brillante y limpia que esté la bata de el/la fiable “especialista en nutrición” que la recomienda, no son más que teorías sin fundamentos que finalmente hacen más daño que beneficio. No porque sean necesariamente poco saludables. Sino porque desvían la atención de los verdaderos problemas de la alimentación actual.

 

¿PUEDO OLVIDARME, ENTONCES, DE LAS MEZCLAS DE ALIMENTOS?

Si estás sano y no tienes problemas digestivos, la respuesta rápida es sí. Come con moderación, de forma equilibrada y variada en base a las recomendaciones y mezcla los alimentos de forma armoniosa y apetitosa. Haz ejercicio de forma regular. Y seguramente disfrutarás de una vida saludable. La cinecia lo avala.

Pero si te interesa realmente perfeccionar tu alimentación por medio de la nutrición, la respuesta correcta sería que no del todo. Pues hay mezclas de alimentos que, más que perjudicial, reducen el valor nutritivo de los alimentos. O los potencian, aumentando su valor nutritivo y beneficios para la salud.

Pero de estas mezclas negativas de alimentos, sí avaladas por la investigación científica, hablaremos en otro artículo.

BASES BIBLIOGRÁFICAS Y LECTURAS RECOMENDADAS

– Gil Hernandez, A. Tratado de Nutrición, tomo I. Bases Fisiológicas y Bioquímicas de la Nutrición. Editorial Médica Panamericana. Mayo 2010.

– Gil Hernandez, A. Tratado de Nutrición, tomo II. Composición y Calidad Nutritiva de los Alimentos. Editorial Médica Panamericana. Mayo 2010.

 

 

Sergio Carmona Torres
Dietista-Nutricionista