Consejos Dietéticos: Síndrome Diarreico


INTRODUCCIÓN

Uno de los trastornos más frecuentes y molestos a nivel intestinal es la conocida diarrea aguda, cuyo desencadenamiento puede estar influenciado por distintos factores, como intolerancias, reacciones autoinmunes, la presencia de determinados microorganismos o de toxinas presentes en los alimentos.

A pesar de su frecuencia, aún muchos desconocen el método adecuado para tratar dicho trastorno desde un punto de vista dietético y nutricional, por lo que vamos a ver sus causas, sus posibles complicaciones y el tratamiento más adecuado a seguir cuando ésta se origina por una posible infección.

ÍNDICE GENERAL:

1.- SINDROME DIARREICO AGUDO

El síndrome diarreico o malabsortivo hace referencia a la alteración en una o varias funciones del intestino que conllevan diarrea, maldigestión y malabsorción.
La causa más frecuente de diarrea aguda es la debida a infecciones, si bien también se dan como consecuencia del tratamiento con antibióticos o por el tratamiento con nutrición enteral.
Por su parte, la malabsorción está relacionada con la alteración en la digestión de uno o varios nutrientes, y se manifiesta comúnmente en forma de diarreas.
Aquí haremos referencia principalmente a aquellas diarreas causadas por infección, así como a sus complicaciones y a su tratamiento desde un punto de vista nutricional.

 

2.- CAUSAS DE LAS DIARREAS AGUDAS DE ORIGEN INFECCIOSO

Las diarreas agudas son causadas en un 90% por agentes infecciosos, ya sean virus, bacterias, parásitos y, en algunas ocasiones, incluso hongos.
La mayoría de las infecciones se transmite por contacto persona-persona, al ingerir agua o alimentos contaminados o, en el caso de algunos virus, por vía aérea.

Son causantes:

Toxinas preformadas: toxinas de microorganismo presentes en el alimento antes de su ingestión, ya sea por mala conservación o manipulación inadecuada. Las diarreas son de inicio rápido y corta duración (14-48h). C. Perfringens o B. Cereus son creadores comunes de este tipo de toxinas.

E. ColiEnterotoxinas: Toxinas liberadas por microorganismos en el interior del cuerpo. Ocasionan diarreas muy abundantes y acuosas. E. Coli enterotoxigénica es la más común de las especies causantes, siendo V. Cholerae, causante del cólera, una de las más famosas de este grupo.

Citotoxinas: estas toxinas dañan las células intestinales causando inflamación principalmente en las partes finales del intestino y el colon. Pueden causar diarreas hemorrágicas, dolor abdominal y vómitos, siendo E. Coli enterohemorrágica y C. Difficile (causante éste de gran parte de las diarreas por antibióticos) algunos de los más frecuentes.

Microorganismos invasores de la pared intestinal: Pueden causar diarreas hemorrágicas con pus, además de fiebre y dolor abdominal. El contagio puede venir de animales de compañía, de granja y sus productos, por aguas o alimentos contaminados, por vectores como las moscas, o por otras causas, como el contacto entre personas. Salmonella es uno de los causantes más conocidos, siendo Shigella el más infeccioso (10-20% de las infecciones).

Microorganismos que se adhieren a la pared intestinal: Causan daños en las células epiteliales, lo que se traduce en diarreas por malabsorción. Sus causantes son de origen vírico (rotavirus y virus Norwalk, entre otros) o parasitario (G. Lamblia o Cryptosporidium).

 

3.- COMPLICACIONES DE LAS DIARREAS AGUDAS

Existen una serie de complicaciones relacionadas con la diarrea que de no ser tratadas empeorarán el cuadro clínico. Estas son:

Deshidratación y desequilibrio electrolítico: Debidos a la pérdida de agua y electrolitos con las heces (especialmente en diarreas osmótica y secretora).
Intolerancia a la lactosa: Por destrucción de microvellosidades intestinales y la consiguiente disminución de disacaridasas. Suele ser pasajera y de corta duración salvo en determinados casos.
Desnutrición: Poco frecuente, salvo en casos previos de desnutrición o en casos de tratamiento inadecuado prolongado.
Infecciones, perforaciones intestinales y sepsis: E caso de microorganismos que invaden la mucosa.
Mortalidad: En muy pocos casos, muy excepcionalmente en pacientes previamente sanos.

 

4.- TRATAMIENTO NUTRICIONAL PARA DIARREAS AGUDAS

En principio, toda diarrea aguda cursa principalmente con pérdida de agua y electrolitos, manteniéndose, en muchos casos, las funciones digestivas de absorción, si bien éstas pueden no estar favorecidas.
Generalmente, el tratamiento se centrará en la reposición hidroeléctrica por vía oral, salvo en casos en los que los vómitos (que aparecen ocasionalmente durante las primeras horas) persistan.
En casos en los que exista riesgo de complicaciones, el tratamiento nutricional deberá completarse con tratamiento antibiótico o, incluso, mediante nutrición artificial.
Por supuesto, si la diarrea es persistente o hay presencia de sangre o moco en las heces, deberá consultarse sin falta el consejo médico.

4.1.- REPOSICIÓN HIDROELÉCTRICA

diarrea_03Será el tratamiento principal para la diarrea, y el único necesario en algunos casos.
Es especialmente importante en diarreas secretoras, que sean prolongadas o que cursen con fiebre u otras complicaciones.
Se realiza por vía oral desde el momento en el que los vómitos remiten, y su función es la ya mencionada de proveer de agua y electrolitos para su absorción en el intestino.
Si no se dispone de sueros orales comerciales, puede hacerse uno, de forma casera, con un litro de agua, el zumo de uno o dos limones (una taza), dos cucharadas soperas rasas de azúcar, una cucharilla del café con bicarbonato y otra con sal, tomándose generalmente entre dos y tres litros al día, dependiendo de la naturaleza y el volumen de las deposiciones.

4.2.- TRATAMIENTO DIETÉTICO

Su objetivo es el de facilitar la digestión y absorción de nutrientes, evitando aquellos alimentos menos digeribles que puedan provocar digestiones más pesadas, daños, molestias o dolor, y, de este modo, facilitar la recuperación.
Está dividido en varias fases más o menos diferenciadas, si bien su seguimiento dependerá de la evolución del paciente, no siendo necesario seguir las distintas fases de un modo estricto en todos los casos.
En determinadas ocasiones, el tratamiento vendrá de la mano de un tratamiento farmacológico instaurado por el médico.

diarrea_0002-Durante la primera fase, se atenderá principalmente a la rehidratación, tomando inicialmente sólo el suero o la solución oral previamente mencionada para seguidamente añadir, paulatinamente y conforme mejoran los síntomas, caldos desgrasados, zumos de frutas no ácidas, naturales y sin azúcares añadidos, así como infusiones de tila o manzanilla.

-Posteriormente, pasadas 6-24 horas, se pasará a la toma de una dieta blanda basada en hidratos de carbono y pescados no grasos: caldos de verduras y arroz hervido, pastas y patatas cocidas, pescado blanco, pan tostado, etc. Como fruta, se tomará la manzana sin piel o bien cocida.

-Si se reducen las molestias o éstas no existen con la toma de alimentos, se continuará con la tercera fase, donde se añadirán galletas, carnes blancas o magras de fácil digestión, huevos hervidos o en tortilla, jamón cocido y aceite de oliva o mantequilla, añadiéndose también yogures naturales y plátanos maduros.

-Por último, si los anteriores alimentos son bien aceptados, se realizará una transición a la dieta normal añadiendo otras carnes magras, quesos poco grasos, etc. hasta total recuperación.

Es conveniente mencionar, por último, que este tratamiento dietético puede completarse con el uso de probióticos y prebióticos especialmente en el caso de diarreas producidas por la toma de antibióticos, lo que ayudará a recuperar con mayor rapidez o facilidad la flora bacteriana beneficiosa.

 

5.- BASES BIBLIOGRÁFICAS Y LECTURAS RECOMENDADAS

-Gil Hernandez, A. Tratado de Nutrición, tomo IV. Nutrición clínica. Editorial Médica Panamericana. pp. 641-667. Mayo 2010.

 

Sergio Carmona Torres
Dietista-Nutricionista