Posibles Trastornos en Dietas Vegetarianas


INTRODUCCIÓN

trastornos_deficiencias_dietas_vegetarianasDurante el seguimiento de dietas vegetarianas, una serie de trastornos o problemas médicos pueden aparecer causados por la falta de determinados nutrientes o por una combinación inadecuada de alimentos, algo especialmente frecuente si la dieta no ha sido correctamente planificada o si no se ha contado con el asesoramiento necesario.

Estos trastornos, que pueden ser de mayor o menor magnitud en función del grado de deficiencia, deben ser atendidos para evitar que se puedan cronificar y que el daño pase a ser mayor.

Por ello, en este artículo os mostraremos los principales trastornos que se podrían derivar del consumo insuficiente de determinados nutrientes, cómo reconocer algunos signos de carencias así como algunas medidas para evitar que una dieta tan sana como la vegetariana pueda ser perjudicial para aquellos que la sigan. ¡Toma nota!

ÍNDICE GENERAL:

1.- POSIBLES DAÑOS RENALES

El aporte necesario de proteínas y la combinación adecuada de los aminoácidos que las componen son, sin duda, dos puntos importantes a atender en la planificación de una dieta vegetariana.

Al igual que si existiese un aporte excesivo de proteínas en la dieta, una mala combinación de las mismas, que en consecuencia eleve la eliminación de subproductos del metabolismo de éstas, podría provocar problemas o daños a nivel renal de mantenerse dicha situación en el tiempo.

Así, no sólo es necesario un consumo adecuado de proteínas, sino que éstas, además, sean combinadas apropiadamente para que todos los aminoácidos necesarios en la formación de proteína estén presentes. La forma más adecuada de realizar dicha combinación es en función de los aminoácidos carenciales de cada grupo de alimentos, supliendo con unos las carencias de otros.

De este modo no sólo evitaríamos el daño renal, sino que el riesgo de padecer tales problemas podría disminuir, incluso, hasta el punto de ser menor al que se esperaría de dietas omnívoras que incluyan carne y pescado en su plan dietético.

 

2.- POSIBLE DESARROLLO DE ANEMIA MEGALOBLÁSTICA, DEFICIENCIAS EN EL PROCESO DE MULTIPLICACIÓN CELULAR Y/O DAÑOS EN EL TEJIDO NERVIOSO

Uno de los nutrientes que ningún vegetariano debería desconocer, por su importancia y la complejidad de su obtención, es la vitamina B12, presente, principalmente, en alimentos de origen animal.

dieta_vegetariana_trastorno_b12Como consecuencia de un consumo pobre de vitamina B12 se pueden desarrollar trastornos tan serios como la anemia megaloblástica, daños en la multiplicación celular o en el tejido nervioso. Por suerte, previamente, suelen aparecer trastornos menores que desvelan su posible carencia, como alteraciones intestinales (diarrea o estreñimiento), cansancio, fatiga, falta de concentración, piel seca, sangrado de encías o enrojecimiento e hinchazón de la lengua.

Dado que los huevos y los lácteos presentan vitamina B12 en su composición, este trastorno es más frecuente en dietas veganas, si bien, aun siguiendo una dieta ovolactovegetariana, ha de asegurarse un consumo suficiente y mantener un control adecuado por medio de analíticas periódicas.

Cuando el aporte es escaso o las fuentes de vitamina B12 no son del todo fiables (caso de las fuentes vegetales, dada la enorme variabilidad en su contenido), es conveniente recurrir a suplementos que eviten toda posible carencia.

 

3.-POSIBLE DESARROLLO DE ANEMIA FERROPÉNICA

Otro posible trastorno, común en dietas vegetarianas, es el desarrollo de la anemia ferropénica. Dado que el hierro procedente de fuentes animales es absorbido con mayor facilidad que el procedente de fuentes vegetales, el riesgo de padecer anemia por falta de hierro es mayor, sin duda, en aquellos que siguen regímenes vegetarianos.

Esta diferencia en la absorción está causada por el grado de oxidación en el que el hierro se presenta en la matriz del alimento, estando en estado ferroso en alimentos de origen vegetal.

Por ello, en dietas vegetarianas, es necesario un aumento en la ingesta total de alimentos ricos en hierro. Del mismo modo, es aconsejable tomar las medidas necesarias para asegurar la máxima absorción del mineral: evitar tomar alimentos ricos en hierro junto con taninos, fitatos u oxalatos, y consumirlos junto con nutrientes que mejoren su fijación, como algunos tipos de carotenoides o la vitamina C.
Como medida prudencial, sería aconsejable realizar controles sanguíneos periódicos.

En última instancia, si fuese necesario, se podría recurrir al consumo de suplementos nutricionales.

 

4.-POSIBLE APARICIÓN DE PROBLEMAS ÓSEOS

dieta_vegetariana_trastornos_calcioUna serie de problemas óseos podrían derivarse, igualmente, del seguimiento de una dieta vegetariana inadecuada mantenida en el tiempo. Si el consumo de calcio es bajo o si los alimentos ricos en él son consumidos junto con alimentos que disminuyan su absorción, podría haber una deficiencia en el aporte de dicho mineral que llevase al desarrollo de una menor masa ósea, una menor conservación de la misma o, incluso, a padecer enfermedades como la osteoporosis.

Del mismo modo, un consumo o una producción escasa de vitamina D provocaría una peor absorción del calcio por el hueso, lo que aumentaría el riesgo de padecer osteoporosis en el futuro o, incluso, raquitismo.

Por ello, es necesario el control de la ingesta de ambos nutrientes a fin de asegurar un consumo suficiente que cubra los requerimientos diarios, siendo de gran ayuda la toma frecuente de lácteos o, en su defecto, de bebidas vegetales fortificadas con calcio.

 

5.- POSIBLES TRASTORNOS FÍSICOS Y MENTALES

Por último, una serie de trastornos tanto de naturaleza física como psicológica podrían derivarse de una carencia en nutrientes de difícil obtención en dietas vegetarianas: los ácidos grasos omega-3. Estos lípidos son importantísimos para el organismo: están directamente relacionados con el desarrollo cerebral durante la etapa fetal, con las membranas celulares, los procesos antiinflamatorios o con el desarrollo y mantenimiento de las defensas del cuerpo.

Un consumo insuficiente podría favorecer una menor protección frente a infecciones, sequedad en la piel y pelo quebradizo. Además, podría provocar trastornos de la conducta o problemas de memoria, signos, todos ellos, que podrían revelarnos una posible carencia en tales nutrientes.

Para evitarla, es necesario realizar un consumo elevado de alimentos ricos en ácidos grasos omega-3, teniendo especial importancia el ácido α-linolénico. Este ácido graso, presente en alimentos de origen vegetal, puede ser transformado en EPA y DHA, ácidos grasos ω-3 que, aunque también esenciales, se encuentran con muchísima menos frecuencia en alimentos de origen vegetal.

De ahí la importancia de asegurar un aporte suficiente, además de prestar especial atención a cualquier posible signo carencial.

 

CUESTIONES FINALES

Hoy día, gracias a la información disponible, los estudios realizados y al mercado de productos fortificados, no suelen desarrollarse estados carenciales excesivamente pronunciados en personas que siguen dietas vegetarianas.

Sin embargo, la posibilidad desarrollar alguno de éstos no es rara y suelen darse con cierta frecuencia, especialmente si se carece de la información necesaria o si la dieta que se sigue no ha sido adecuadamente desarrollada por un profesional.

Por ello, una vez más, recordamos que no hay mejor herramienta para evitar un estado carencial que informarse adecuadamente en todo lo posible.
Del mismo modo, recomiendo recurrir siempre a un profesional de la nutrición en aquellas situaciones en las que evitar cualquier tipo de carencia pudiera ser especialmente importante, como es durante el embarazo o la infancia.

 

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BASES BIBLIOGRÁFICAS Y LECTURAS RECOMENDADAS

– Gil Hernandez, A. Tratado de Nutrición, tomo III. Nutrición humana en el estado de salud. Editorial Médica Panamericana. Mayo 2010.

– Pitchford, Paul. Sanando con Alimentos Integrales: Tradiciones Asiáticas y Nutrición Moderna. Ediciones Gaia, marzo 2011.

 

Sergio Carmona Torres
Dietista-Nutricionista