Tratamiento Nutricional: Insuficiencia Renal Crónica


INTRODUCCIÓN

insuficiencia_renal_0La insuficiencia renal es una patología relacionada con una disminución en el correcto funcionamiento de los riñones, la cual puede ser puntual o cronificarse en el tiempo, pudiendo necesitar de un tratamiento dietético que ralentice la evolución de la enfermedad mejorando así la salud del paciente y retrasando el inicio del tratamiento con diálisis, iniciado el cual cambian de nuevo las necesidades nutricionales, lo que, por consiguiente, implicará un nuevo cambio en el tratamiento nutricional.

Veamos, a continuación, en qué consiste la insuficiencia renal crónica, la importancia de un tratamiento nutricional que mejore la salud del paciente en todas las etapas de la enfermedad y que evite la posible desnutrición del mismo, y los puntos claves de dicho tratamiento.

ÍNDICE GENERAL:

1.- INSUFICIENCIA RENAL CRÓNICA

La insuficiencia renal crónica hace referencia a una disminución significativa en las funciones de eliminación de residuos del organismo, en el mantenimiento de la homeostasis (equilibrio interno del organismo) y fallos en la función endocrina debidos a daños en el riñón, ya hayan sido éstos hechos de forma aguda (puntual en el tiempo) o crónica (a lo largo de años).
Como consecuencia, se dan una serie de síntomas como son desequilibrios hidroeléctricos, retención de compuestos nitrogenados en el organismo, aumento de azúcar en sangre, anemia e hipertrigliceridemia.

Como hemos mencionado, existen una serie de pautas que pueden disminuir la evolución de la enfermedad y evitar la desnutrición, siendo las actuaciones de tipo nutricional de las más importantes de ellas. Estas pautas nutricionales, una vez llegados al punto de la necesidad de un tratamiento mediante diálisis, no acaban, sino que varían para continuar mejorando la calidad de vida del paciente dentro de las posibilidades del mismo.

 

2.- INSUFICIENCIA RENAL, FALTA DE APETITO Y DESNUTRICIÓN

Existe una clara relación entre enfermedad renal crónica y desnutrición.
Para que la evolución y el diagnostico de la enfermedad sean lo más favorable posible, es conveniente conocer las razones por las que se da y evitar caer en un estado de malnutrición o desnutrición.

Este aporte insuficiente de nutrientes se da no por una, sino por una serie de diversas causas:

Ingesta de nutrientes inadecuada: Por falta de apetito, por inapetencias debidas a las restricciones dietéticas o por problemas económicos que impiden una correcta alimentación.

Por factores hormonales y catabólicos: derivados del daño renal, que aumentan el gasto y, por tanto, las necesidades de nutrientes.

Por los propios procesos de diálisis: que cursan con pérdida de aminoácidos o vitaminas.

Una desnutrición podría condicionar al paciente a un mayor riesgo de mortalidad, por lo que el estado nutricional deberá atenderse en todo momento, siendo, por tanto, de gran importancia el correcto asesoramiento al paciente (y a su familia), proporcionandole las claves necesarias para tratar de evitar este peligroso e indeseado estado.

 

3.- TRATAMIENTO NUTRICIONAL

Se verá modificado dependiendo del estadio del paciente, cambiando con sus objetivos los nutrientes a los que atender, ya sea para su restricción o para su suplementación.

Así, en las etapas previas al inicio de la diálisis, su objetivo será el de mantener el estado nutricional, disminuir la toxicidad de los compuestos no eliminados y retrasar la evolución de la enfermedad.

Ya iniciada la diálisis, los objetivos serán mejorar la calidad de vida, mejorar la inmunidad, favorecer la síntesis de proteínas y cubrir las pérdidas de éstas, así como, en algunos casos, mejorar la cicatrización del paciente.

Veamos en mayor profundidad los puntos a atender en cada uno de estos casos:

 

3.1.- TRATAMIENTO DIETÉTICO EN PREDIÁLISIS

Existe una serie de factores que hace que el consejo dietético junto con el seguimiento clínico sea de vital importancia. Los nutrientes principales a atender de cara a mejorar la evolución son:

Proteínas: Reducirlas en la dieta favorece la conservación de la función renal. Por ello, las proteínas ingeridas serán preferiblemente de alto valor biológico (clara de huevo, proteína de la leche y la de carne y pescado), y se tomarán en torno a 0’6-0’8g/kg de peso/día hasta prácticamente los días/semana previos a la intervención quirúrgica o al inicio de la diálisis, a fin de llegar a éstas en un mejor estado nutricional.

insuficiencia_renal_cerealesHidratos de carbono: La base de la alimentación serán los hidratos de carbono procedentes de pastas, cereales y patata, restringiéndose las legumbres y verduras por su alto contenido en potasio y proteínas de bajo valor biológico.

Grasas: Las grasas, preferiblemente, se tomarán únicamente aceites vegetales insaturados (aceite de oliva, especialmente) y se reducirá la ingesta de grasa animal a la procedente del pescado (rica en ácidos grasos omega 3).

Fosforo: Presente generalmente en alimentos proteicos, al restringir éstos se restringe éste, si bien en ocasiones habría que tomar, incluso, quelantes del mismo para evitar hipermetabolismo y el consecuente riesgo de desnutrición.

Potasio: Deberán restringirse las frutas y hervir las verduras, desechando la primera (e, incluso, la segunda) agua de cocción utilizada cuando ésta vaya a tomarse, como en el caso de los guisos y caldos.

Sodio: Deberá restringirse, en pacientes sin hipertensión, a 1-2g/día.

Calcio: Deberán tomarse suplementos, de entre 1500 y 2000 mg/día a fin de cubrir las necesidades y las carencias de vitamina D.

 

3.2.- TRATAMIENTO DIETÉTICO EN DIÁLISIS

Iniciado el proceso de diálisis, los nutrientes y las necesidades a las que hay que atender varían, cambiando así la dieta adecuada para estos pacientes. Los puntos más importantes son:

Energía: Aumentan las necesidades, en torno a 40Kcal/Kg de peso/día, suponiendo, como ejemplo, en torno a las 2800 las Kcal necesarias en un paciente de 70 kilos de peso.

insuficiencia_renal_carneProteínas: Una vez iniciado el tratamiento de diálisis, las restricciones proteicas desaparecen, recomendándose incluso una ingesta superior a 1’2g/kg de peso/día.

Agua y sal: Reducidas al mínimo en pacientes con anuria durante los fines de semana, a fin de evitar el aumento interdialítico de peso y la posible insuficiencia cardíaca derivada.

Ácido Fólico: Deberán tomarse suplementos dadas las pérdidas en el dializado, lo que, además, ayudará a mejorar la hiperhomocisteinemia.

Vitaminas del grupo B: Al igual que el ácido fólico, deberán tomarse suplementos, dadas las pérdidas en el dializado.

Vitamina C: Los suplementos no serán superiores a los 200mg/día, a fin de evitar la acumulación de oxalato.

Vitamina A: Su administración puede ser tóxica, pues los niveles serán altos.

Carnitina: Será suministrada por vía intravenosa en pacientes desnutridos.

 

4.- BASES BIBLIOGRÁFICAS Y LECTURAS RECOMENDADAS

– Gil Hernandez, A. Tratado de Nutrición, tomo IV. Nutrición clínica. Editorial Médica Panamericana. Mayo 2010.

-Llach F, Valderrábano F, eds. Insuficiencia Renal Crónica, Diálisis y Transplante Renal. 2ª Edición. Norma, 1997.

 

Sergio Carmona Torres
Dietista-Nutricionista